Este comentario es otro punto de vista del mismo tema,
para mejorar la calidad de la información proporcionada en la primera entrada,
en esta oportunidad el punto es reflexionar sobre las razones por las que la violencia y el dopaje deteriora el
deporte de una manera cruel y cobarde por supuestos “deportistas” los cuales
hacen caer el verdadero significado de
este. La importancia del deporte es fomentar la vida sana con acciones que nos
ayudan a mejorar en un estado físico como el fútbol, rugby, natación, etc. y en
el estado mental como es el ajedrez, además nos ayudan a mejorar la virtud de
la autosuperarción, la solidaridad, la lealtad a la competencia. El dopaje solo
hace ganar competencias por una simple medalla y no para su bienestar como
deportistas, al contrario los destruye y lo deterioran de una manera fatal para
su cuerpo, y al final, cuando sale toda la verdad, lo único que hacen es pedir
que los disculpen, que lo hicieron sin pensar sabiendo que pudieron dar algo
mejor sin necesidad de químicos, sustancias ilegales. Para ser un deportista
sano y orgullo de los frutos de grandes esfuerzos que día a día se van
sufriendo pero con un fin glorioso, el estado debe hacer charlas con estos
deportistas jóvenes que recién salen al mundo de las competencias para que no
cometan estos errores y no se vuelva a repetir el caso del nadador peruano
Mauricio Fiol.
Después de este caso tan importante, es igual de
significativo para reflexionar acerca de la violencia deportiva, que va desde los mismos
deportistas, hasta las hinchadas y barras bravas violentas. Este problema se
vio hace muy poco después del partido Perú-Brasil en el cual quedaron 0-2, a
los jugadores de Brasil tuvieron que ponerlos al centro del campo, ya que los
hinchas peruanos tiraban botellas entre otras cosas, Neymar, la estrella de Brasil
tuvo que ser el primero al salir del campo de juego. Aunque no solo en los
partidos entre países, sino también en los campeonatos nacionales, este
problema viene afectando al deporte desde décadas y últimamente va empeorando
de poco en poco. En el caso de los deportistas, las peleas entre ellos mismos y
contra árbitros en el caso del fútbol deben acabar para que no empeore la situación
del deporte.